Si eres el
tipo de hombre que usa condones (hay gente para todo) te habrás enfrentado en
alguna ocasión a una situación de este tipo: una desigual pelea con el envase
del condón, supuestamente “abrefácil”, hasta acabar abriendo el dichoso sobre a
mordiscos y dejando en el camino cualquier atisbo de erección.
Para paliar
este tipo de situaciones un fabricante sudafricano ha patentado un envase que
se abre por la mitad, con sólo tirar de los extremos, y que promete la
colocación del preservativo en sólo cuatro segundos. No sabemos qué opinará la
revista Pronto del uso de su nombre y el logo de Colgate para el condón de
fácil instalación, que la empresa plantea distribuir en todo el mundo.
La
paternidad del invento hay que adjudicársela a Willem Van Renburg, un
sudafricano sensibilizado con el problema del sida en su país, que sufre una
auténtica pandemia de esa y otras enfermedades de transmisión sexual: el 18% de
la población está infectada por el sida. El inventor se planteó que era
necesario un condón que pudiera ponerse más fácil y rápidamente que los modelos
convencionales.
Tras varios
años investigando el asunto, Willem salió del estudio de diseño con su
descubrimiento universal: un preservativo envasado en un envase de papel de
aluminio que actúa también como aplicador: el usuario tiene que tirar de ambos
extremos con los dedos índice y pulgar, romper el envase por la mitad y
deslizar el condón por el pene, en un solo movimiento (ver vídeo explicativo).
El condón
fue presentado en sociedad durante el pasado San Valentín en Sudáfrica, con
gran éxito de crítica y público. Tanto, que la empresa ya anda buscando
distribuidores internacionales.

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