Por Salvador Núñez
Enehache.com
No soy psicólogo, simplemente aplico la información que he
recibido en mi vida, mi lógica personal, mi intuición, mi amor por la vida y mi
respeto y celebración por la diversidad desde la única base de verdad: el amor.
Me apasiona escuchar, saber de la gente, de lo que pensamos,
sentimos, de nuestros conflictos y nuestras seguridades. De verdad, gracias a
toda la gente que me escribe y confía
aspectos de su vida. Les repito, no soy psicólogo, simplemente respondo como
amigo, comparto mi opinión sobre las cosas invitando siempre a que cada quien
saque sus propias conclusiones. Cuestionémonos, reflexionemos si nuestra forma
de pensar y sentir nos hace felices o no, si nos libera o aprisiona y si más
allá de eso nos ayuda a tener una mejor convivencia con los demás. A cada quien
le va tocando comprender, a través de la experiencia, a su debido tiempo.
Una chava me escribió y me preguntó que cómo le hablaría yo
a un niño de 7 años sobre la homosexualidad, que los últimos días había estado
viendo la tele con su hijo y que en varios videos musicales habían aparecido
hombres abrazándose, mujeres besándose y que el niño le preguntaba por qué
hacían eso. También le preguntó que si se podía tener dos mamás…
Feliz de la vida le respondí esto:
Antes que darle la información a tu hijo, recuerda que todos
estamos hechos de energía masculina y femenina. Somos mucho más que un cuerpo
físico, somos almas, conciencias en evolución. Quien vive conectándose con la
vida únicamente desde su parte física y limitada, así la vive y quien se abre a
vivirla desde su interior, vive de manera libre, ilimitada, feliz y plena.
Afortunadamente se están cayendo sistemas de creencias
ignorantes que sólo generaban conflicto y sufrimiento. A los niños se les
mutila su parte emocional y afectiva desde chiquitos cuando los papás les
dicen: “no juegues con muñecas porque son para niñas” o cuando a una niña le
quitan los cochecitos diciéndole que son sólo para niños. ¡Caray! Un niño
simplemente empieza a conectarse con lo que resuena, con lo que surge de manera
natural en él, se expresa sin ninguna maldad. Un niño todavía no tiene
conflictos hasta que los padres se los instalan.
Quien ha nacido teniendo que aprender algo a través de la
homosexualidad, lo manifestará y a quien le toque obtener comprensiones de la
vida a través de la heterosexualidad, nunca experimentará la homosexualidad.
Son simplemente dos colores distintos por fuera, pero iguales por dentro. En la
vida no hay casualidades, nada es producto del azar.
“Todos los niños deberían jugar con cochecitos y muñecas
para poder desarrollar todas sus emociones y desarrollarse como seres completos
y sanos”. La mayoría de los hombres crecen con su parte femenina mutilada y las
mujeres con la masculina reprimida. Como consecuencia: relaciones
disfuncionales, codependientes, posesivas y basadas en el miedo, en el ego y en
la ignorancia. Una “persona” que crece plenamente y desarrolla sus dos partes,
su esencia natural, siempre será un
“ser” completo que no necesitará de nadie para ser feliz. Simplemente buscará
con quién compartir esa felicidad, pero sin ponerla en manos de otra persona.
De esta forma, si la persona lo deja, nunca sentirá que le ha sido robada una
parte de él mismo y por lo mismo, aceptará más fácilmente la situación sin
llenarse de rencor, resentimiento y coraje, sin sentir miedo a estar sólo.
Una persona que se sabe completa, siempre será feliz y
vivirá celebrando y agradeciendo la vida.
En mi personal punto de vista, la próxima vez que veas un
video o algo que te remonte al tema con tu hijo, explícale que la
homosexualidad es perfectamente normal. Que hay gente a la que le gustan los
hombres, gente a la que le gustan las mujeres y gente a la que le gustan los
dos. Que es cosa de cada quien y se respeta. Basta con observar la naturaleza
para darnos cuenta que todo es diferente y esas diferencias son las que hacen
un paisaje completo, alegre, armonioso e interesante. Lo importante es que la
gente aprenda a ser feliz y siempre esté orgullosa de quien es. Y cuéntale lo
que estamos viviendo ahora. Platícale que antes estaban mal vistas muchas
cosas, la gente criticaba todo y por eso mismo, hay todavía mucha gente
lastimada e infeliz. Pero que ahora todo está cambiando para bien y ya todos se atrevemos a ser quienes somos,
que hoy en día ya todos tenemos la oportunidad de ser libres, de expresarnos y
de ser felices a nuestra manera.
Enséñale que las diferencias nos hacen originales, únicos,
auténticos y que sólo puede ser verdaderamente feliz quien es verdaderamente él
mismo.
¡Besote!
P.D.
¡No le vuelvas a decir a tu hijo que no se puede tener 2
mamás! Dile que todo es posible. Que se necesita de un hombre y una mujer para
poder procrear un hijo pero que cualquiera puede amar a alguien y decidir
cuidarlo si está desprotegido. ¡El amor no tiene sexo!
Y bueno, esta fue mi respuesta. Ahora, ¡que empiece la
rebatinga! Ja, ja
¡Dejen sus comentarios sobre este post!
“Si todos somos diferentes, ¿por qué habríamos de pensar
igual?”
¡La vida es todo!
¡Dale energía a lo que más amas!

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